Mac OS X es un sistema operativo muy ágil, se lleva muy bien con el hardware en el que viene preinstalado y apenas da problemas.
Hasta que ocurren.
La primera vez que encendiste tu Mac volaba, se encendía de inmediato y se apagaba igual de rápido aunque tuvieras varias ventanas abiertas. Pero esos tiempos son parte del pasado y ahora tu Mac empieza a renquear.

¿Cuál es la solución?

Los vicios de usar Windows te llevarán a formatear el disco duro y reinstalar Mac OS X, pero NO es necesario ser tan drástico. Tampoco tienes que desfragmentar el disco.

Te damos unos consejos para que pongas tu Mac a dieta y funcione tan rápido como el primer día.

Reparación de permisos
Los permisos en Mac OS X son importantes. Se supone que desde Mac OS X 10.6.8 se corrigen en el arranque pero…..
De ellos dependen que un archivo o carpeta sean accesibles por determinada aplicación o proceso del sistema.
Unos permisos mal configurados pueden ralentizar el equipo.
La solución pasa por ejecutar la Reparación de Permisos, disponible en Utilidad de Disco.
Deberás colocarte en el disco duro donde tienes instalado Mac OS X y seleccionar esta opción. En función del tamaño del disco, el proceso tardará más o menos. Procura no realizar ninguna tarea al mismo tiempo, así evitarás que la reparación sea infructuosa.
Tras esta tarea de mantenimiento, reinicia el equipo.

Scripts de mantenimiento
Los scripts de mantenimiento de Mac OS X, herencia de UNIX, son tareas rutinarias que el sistema realiza automáticamente, siempre y cuando tengas el Mac encendido a las intempestivas horas a las que estas tareas se activan.

Para activar a mano los scripts de mantenimiento tienes dos opciones:
1. Ejecutarlos desde el Terminal. Abre el Terminal de Mac OS X y escribe la orden sudo periodic daily weekly monthly. Cuando termine, volverás a ver el prompt del terminal.
A mi particularmente me gusta mas.
2. Ejecutarlos con ayuda de una aplicación. OnyX (totalmente free) es el más conocido, y entre otras cosas te permite activar estos scripts. Antes de usar OnyX, haga una copia de seguridad de sus datos.
Primero comprobará el Volumen de Arranque y lo corregirá si existen errores, también puede reparase permisos desde aquí.

Cachés, temporales,…
Los archivos auxiliares de tus aplicaciones, como cachés, preferencias, historiales, ficheros temporales, etc. pueden dar problemas si se corrompen. Eliminándolos tal vez consigas algún progreso.

Puedes buscarlos a mano, pero OnyX hace muy bien el trabajo.

Tras esta tarea de mantenimiento, reinicia el equipo.

Ítems de arranque
Al igual que en Windows, tener muchas aplicaciones o procesos que se ejecutan al encender el sistema puede ralentizarlo. Además, en muchas ocasiones estos procesos carecen de interés y utilidad.

Antes de borrar nada, asegúrate de que el archivo o proceso en cuestión no es útil y que de él no depende el correcto funcionamiento de las demás aplicaciones. Una búsqueda en Google te ayudará a determinar la utilidad de cada ítem.

Tienes dos maneras de limpiar los Ítems de arranque:

Desde Preferencias del Sistema > Cuentas. Accede a tu cuenta y sitúate en Arranque. Fíjate en la lista de elementos que aparecen.
¿Pertenece a aplicaciones que creíste haber desinstalado?
¿No queres tenerlo en el arranque?
¡Duro con ellos!
Aquí directamente seleccionamos las aplicaciones que queremos que se carguen cuando entramos en nuestra cuenta añadiendo o quitándolas simplemente pulsando en los botones + y – de la pantalla. Incluso podemos elegir si queremos que se oculte su apertura marcando la casilla correspondiente.
Todo bastante sencillo y de forma muy visual, gracias a la interfaz que nos proporciona el propio Mac OS X. Este es el primer sitio donde deberíamos mirar para quitar o añadir una aplicación, siempre recordando que estamos haciéndolo sobre un usuario en concreto (el que tenemos seleccionado).

Desde Finder, tendrás que ir a Librería > StartupItems.
Encontrarás esta carpeta tanto en la ruta raíz (/) como en la de tu usuario.
Tras esta tarea de mantenimiento, reinicia el equipo.

Si no lo usas, tíralo
Otro consejo de sentido común es que, si no utilizas determinada aplicación, la desinstales.
Ocupa un espacio precioso y puede que ocupe recursos valiosos del sistema.

Para desinstalar aplicaciones podes usar una App como AppCleaner (totalmente free) o si tienen un desinstalador usa el de la App

Espero les sirva para empezar el año con la Mac limpia, yo lo hice hoy, solo tarde media hora.